Cómo pagar comisiones a tus estilistas caninos: sueldo fijo, comisión o mixto
19 de octubre de 2026 · 7 min de lectura · Por el equipo de Lomitek
La forma en que le pagas a tus estilistas caninos afecta todo: cuántos perros atienden, con qué cuidado los atienden, cuánto tiempo se quedan contigo y cuánto te queda a ti al final del mes. No hay un esquema perfecto para todas las estéticas, pero sí hay formas de elegir mejor y de evitar los pleitos de cada quincena.
Esta guía es orientativa. Las obligaciones laborales y fiscales (contrato, IMSS, impuestos, prestaciones) dependen de tu caso, así que revisa tu esquema con tu contador antes de aplicarlo.
Hay tres formas comunes de pagarle a un estilista canino. Veamos cada una.
1. Sueldo fijo
El estilista gana lo mismo cada quincena, atienda cinco perros o veinte.
- Ventajas: el estilista tiene un ingreso seguro, y tú sabes exactamente cuánto vas a pagar. Funciona bien cuando estás empezando o si quieres que también ayude con limpieza, recepción o redes.
- Desventajas: en semanas flojas pagas lo mismo, y no hay un incentivo directo para atender más perros o vender servicios extra.
2. Comisión por servicio
El estilista gana un porcentaje de lo que se cobra por cada perro que atiende, o una cantidad fija por servicio.
- Ventajas: pagas en proporción a lo que entra, y el estilista tiene motivación para atender más y ofrecer extras.
- Desventajas: su ingreso cambia mucho entre temporadas, y puede haber prisa por sacar perros, lo que afecta la calidad. También aparecen pleitos por quién se queda con los servicios mejor pagados.
3. Esquema mixto
Un sueldo base más una comisión por servicio, o una comisión que empieza a contar a partir de cierto número de perros. Es el que más estéticas terminan usando, porque combina la seguridad del sueldo con la motivación de la comisión.
¿Qué porcentaje de comisión?
Depende de tus precios, tus gastos y lo que se acostumbra en tu zona. Para darte una idea del cálculo, estos son solo ejemplos, no una recomendación:
- Ejemplo A, solo comisión: 40% del precio del servicio. Si el baño cuesta $300, al estilista le tocan $120.
- Ejemplo B, mixto: sueldo base quincenal más 20% de cada servicio.
- Ejemplo C, cantidad fija: $70 por baño chico, $100 por mediano y $140 por grande, sin importar descuentos.
Para saber qué porcentaje puedes pagar, primero calcula tu costo real por servicio (insumos y gastos fijos) y revisa cuánto le queda al negocio. Si la comisión se come tu margen, la estética trabaja mucho y no gana. En nuestra guía de cuánto cobrar por un baño de perro explicamos cómo sacar ese costo.
Decide estas reglas antes de empezar
- ¿Sobre qué se calcula? Sobre el precio cobrado (ya con descuentos) o sobre el precio de lista. Lo más justo y claro suele ser lo cobrado.
- ¿Los productos cuentan? Si el estilista vende un champú o un collar, ¿le toca algo? Muchas estéticas dan una comisión menor por productos.
- ¿Qué pasa si dos atienden al mismo perro? Por ejemplo, uno baña y otro corta. Define cómo se reparte.
- ¿Qué pasa con un cobro cancelado o una devolución? Lo normal es que la comisión también se cancele.
Ponlo por escrito y que cada estilista lo firme o lo acepte. Así no hay sorpresas.
Lleva el registro de cada servicio
Las comisiones sin registro terminan en discusión. En cada cobro debe quedar quién atendió al perro, qué servicios se hicieron y cuánto se cobró. Si se apunta en una libreta, alguien tiene que pasarlo a una hoja de cálculo cada quincena, y ahí se cuelan errores. Lo ideal es que el registro salga solo del cobro.
Cortes quincenales
Hacer el corte cada quincena (o cada semana, si así pagas) ayuda a que los números estén frescos y a corregir errores a tiempo. Un buen corte muestra, por estilista: cuántos perros atendió, qué servicios, cuánto se cobró y cuánto le toca. Dale a cada quien su resumen antes de pagar, para que lo revise.
Transparencia: que cada quien vea sus números
La mayoría de los pleitos por comisiones vienen de que el estilista no sabe cómo se calculó lo que le pagaron. Si cada quien puede ver sus servicios y su total, la confianza sube y las dudas se resuelven con datos, no con la memoria.
Las propinas
La propina es del estilista, no de la estética. Decide si se entrega directo o si se registra en el cobro y se paga junto con la comisión; si se junta en un bote para todo el equipo, que todos sepan cómo se reparte. Lo importante es que nunca se mezcle con el dinero del negocio sin que quede anotada.
Errores comunes
- Prometer un porcentaje sin haber calculado si el negocio lo aguanta.
- Cambiar las reglas a media quincena.
- Pagar «a ojo» sin un registro que respalde el pago.
- Olvidar que, además de la comisión, puede haber obligaciones laborales y fiscales que debes cumplir (de nuevo: pregúntale a tu contador).
Cómo te ayuda Lomitek
En Lomitek cada cobro queda con el estilista que atendió al perro, y al final de la quincena tienes las comisiones de cada estilista listas para pagar: cuántos perros atendió y cuánto le toca. En «Mi negocio» ves tus ingresos, gastos y utilidad del mes, y todo se descarga en Excel para tu contador. Si quieres ver tu primer corte sin hojas de cálculo, pruébalo gratis.